Qué me gusta y qué me disgusta en la NBA 2010/11


Estamos a punto de llegar al ecuador de la temporada en la NBA. Es un buen momento para que el autor haga balance de lo que ha visto o ha tenido conciencia de ver en la primera parte de la “regular season”:

Me gusta:

1. Muchos nombres destacados. Hay varios jugadores que están llevando a cabo una gran campaña en la mejor liga del mundo, jugando a un buen nivel de forma constante. Tenemos varios ejemplos de ello: Kevin Durant, Derrick Rose, Kevin Love, Amaré Stoudemire, Zach Randolph, Dwayne Wade. Pero, no obstante, si hay un jugador que se lleva la palma en cuanto a buen rendimiento se refiere es Blake Griffin, el ala-pívot de Los Ángeles Clippers, que en su primer año como profesional está dejando patente que va a ser un jugador dominante en la liga desde ya. Sus mates, su facilidad para subir el balón, su salto, su capacidad reboteadora, su habilidad anotadora. Todo son halagos hacia el hombre que está llamado a marcar una época en la NBA, el mejor representante de los muchos jugadores destacados esta temporada.

2. Los Knicks vuelven a la élite. Gran noticia, sin duda. Hacía mucho tiempo que en la Gran Manzana no se disfrutaba del baloncesto como se está haciendo este curso. Los míticos Knickerbockers están volviendo a la senda de la grandeza y todo apunta a que llegarán a la postemporada. El fichaje de Stoudemire les ha dado un plus de calidad, unido a la buena labor de gente como Gallinari, Felton u otro rookie de aúpa, Landry Fields, un jugador que ya se ha ganado a la grada del Madison Square Garden (Spike Lee entre sus integrantes). La labor desde el banquillo de Mike D’Antoni, el creador de ese estilo baloncestístico que marcó época en Phoenix (el “run and gun”, corre y anota), ha acabado por devolver a Nueva York y a su equipo de baloncesto a los puestos de honor del Este, de donde nunca debió salir.

3. Muchos espadones. Creo sinceramente que este año hay una buena y nutrida terna de equipos candidatos a hacerse con el título NBA, tanto en el Oeste como en el Este. Celtics y Lakers (los viejos rockeros nunca mueren), Dallas y San Antonio (Texas al poder), Nueva York (el despertar de la bestia), Orlando y Miami (Florida Rules)…En fin, mucho ruido, veremos si en la postemporada hay pocas o muchas nueces.

4. ACB is the solution. Hay muchos jugadores que actualmente disputan la mejor competición baloncestística del mundo que han curtido su juego en la liga española, la ACB. Y lo mejor es que la gran mayoría están logrando hacerse un hueco en sus respectivas franquicias. Casos como los de  Ilyasova (Milwaukee) y Neal (San Antonio),ex jugadores ambos del Barça, Christian Eyenga (ex Joventut), que empieza a ser importante en los desastrosos Cavaliers, el buen papel del cuasi nacionalizado español Serge Ibaka (ex Manresa) en Oklahoma o el ya rol de estrella de Luis Scola en Houston son algunos expedientes que confirman esto. Que sigan las vacas gordas.

No me gusta:

1. La caída en picado de Cleveland. Cómo han cambiado las cosas en el estado de Ohio. El año pasado, por estas fechas, los Cavaliers tenían el mejor récord de la liga, eran el mejor equipo y en sus filas jugaba El Deseado, Lebron James, uno de los mejores, sino el mejor, jugadores de baloncesto del mundo. El castillo de naipes empezó a desmoronarse cuando, por segundo año consecutivo, después de generar las más brillantes expectativas, Cleveland quedó apeada de la lucha por el título en el penúltimo escalón. El acabóse llegó en las vacaciones de verano, cuando Lebron James, dejando de lado sentimentalismos y amor a los colores del equipo de su estado natal, hizo las maletas rumbo a Miami para formar un trío de estrellas de lujo junto con Dwayne Wade y Chris Bosh. A partir de ahí, todos conocemos lo que sigue. 26 derrotas consecutivas, la peor racha de partidos perdidos consecutivos de un equipo en la historia de la NBA. Por lo menos ya han vuelto a ganar un partido…

2. El Melodrama. Vaya galimatías que está preparando el señor Carmelo Anthony. Había generado rumores de traspaso en verano, pero en plena temporada le han salido mil y una novias. Nueva York, Nueva Jersey, Lakers, Chicago y algunos más se han interesado por hacerse con los servicios de Melo, que tan pronto parece irse de su equipo como reafirmar que se queda. El asunto se ha archivado… momentáneamente. Veremos si los Nuggets aguantan a Melo hasta final de temporada o si él les aguanta a ellos (por cierto, que quede claro que el asunto no me gusta por las vueltas que se le están dando a la tortilla, no hay quien se aclare con los rumores y las especulaciones).

 

3. Jerry Sloan deja el banquillo de los Utah Jazz. Es la noticia más triste en lo que llevamos de curso NBA. Llevaba 23 años en la disciplina de los Jazz, había llevado al equipo a dos Finales NBA (97 y 98, ambas perdidas ante los Bulls del sempiterno Jordan), había sido el entrenador que supo crear un matrimonio indisoluble en la cancha entre John Stockton y Karl Malone (El Informático y El Cartero), había conseguido superar la barrera de las 100o victorias en la NBA al mando del equipo. Una gran historia de amor que concluyó abruptamente esta semana, cuando Jerry Sloan se despidió del segundo equipo de su vida (el primero son los Bulls, que por algo colgaron su camiseta en el techo del United Center) entre lágrimas. La razón oficial de su dimisión parecen ser problemas personales, con el base titular del equipo, Deron Williams, como protagonista. Nadie sabe si volverá a los banquillos después de su nada efímera aventura en Salt Lake City, pero lo cierto es que Sloan ya es parte importante de la historia de los Utah Jazz.

4. Los Lakers no acaban de carburar. Como les ocurre a muchos otros españoles, el equipo NBA que más simpatías despierta en mi persona es Los Ángeles Lakers. Unos Lakers que este año no están, ni mucho menos, dando el do de pecho. Sus derrotas ante adversarios directos (San Antonio, Boston, Miami) y no tan directos, su deficiente banquillo (esto viene de largo), el poco protagonismo de algunos jugadores titulares y algunas cosas más están motivando que los angelinos no estén enamorando esta temporada. Para colmo de males, su entrenador,  el mítico Phil Jackson, ha anunciado que ésta será su última temporada con una pizarra bajo el brazo. ¿Consuelo? Estos males se repiten continuamente en los Lakers (incluidas esas declaraciones de Jackson, aunque parece que esta vez va en serio) todos los años, y la cosa cambia rotundamente en la postemporada, donde suelen encandilar como no lo hacen en la regular season. Aun así, hay que preguntarse si los Lakers podrán igualar la proeza de los Bulls de los 90 y de sus antecesores de principios de siglo y lograr el ansiado threepeat: tres títulos consecutivos.

 

PD: llevaba un mes sin escribir. Espero hacerlo más a menudo a partir de ahora. He visto que habéis seguido leyendo y visitando el blog cuantiosamente a pesar de todo. Gracias por ser unos seguidores tan fieles.

 

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