Miami toma la delantera en las Finales NBA (84-92) gracias a un Big Three en el que sobresalió Wade


Se abrió la caja de los truenos. Por fin llegó el momento más esperado del año para los aficionados al baloncesto: la disputa de las Finales de la NBA, la mejor competición mundial del deporte de la canasta. Final atípica la de este año (primera desde 1998 sin Shaquille O’Neal, Tim Duncan o Kobe Bryant), que pone frente a frente a dos equipos muy aguerridos y competitivos: los Miami Heat del Big Three, de los cuales se esperaba por lo menos que llegaran a la gran final pese a su inicio de temporada un tanto irregular, y los Dallas Mavericks de Dirk Nowitzki  y compañía, con una gran postemporada a sus espaldas, sobre todo tras dejar en la cuneta a los vigentes campeones, Los Ángeles Lakers. El primer partido de tal magno evento, disputado en el American Airlines Arena de Miami, tuvo un resultado esperado: los Heat se hicieron con la victoria por 84-92, algo no sorpresivo, ya que son el equipo que mejor ha sabido rentabilizar el factor cancha en lo que llevamos de playoffs (no han perdido ni un sólo partido en casa). Los protagonistas, los de siempre: Lebron James, Dwyane Wade y Chris Bosh.

El partido comenzó con poca anotación por parte de ambos equipos, siendo las defensas muy eficaces, con imprecisiones y pérdidas de balón por doquier. Chris Bosh tuvo un gran inicio de encuentro, ayudando a los suyos a mantenerse por delante en el marcador (máxima ventaja de 5 puntos, 13-18). Dallas se sustentaba gracias al triple, merced a Jason Kidd, el base más veterano en disputar unas Finales, con la muñeca caliente. El problema de los Mavericks era la gran defensa interior de los Heat, que evitaba que Chandler o Marion  pudieran hacer daño en la pintura. A mitad de cuarto, Lebron James comenzó a ser importante para sus Heat, y Miami parecía ganar la batalla anímica a Dallas con superioridad (como así sería al final). Aun así, el primer período del partido acabó con los hombres de Rick Carlisle por delante (17-16), habiendo dispuesto Dallas una defensa en zona que le fue de gran utilidad durante varios momentos del encuentro.

Un gran mate de Bosh tras tiro fallido de Lebron dio inicio al segundo cuarto, en el que el otro Jason de los Mavericks, Jason Terry, con 9 puntos en esos momentos, intentó liderar a su equipo. No sería su día. Por fin llegaría la primera canasta interior de Dallas, anotada curiosamente por un bajito, José Juan Barea. Volvieron las imprecisiones en el tiro (porcentajes menores al 30% de acierto) por parte de ambos conjuntos. Miami volvía a abrir una pequeña brecha en el marcador a falta de 05:32 para el descanso (26-30), pero Nowitzki impedía que la cosa fuera a peor. Fueron Shawn Marion, por parte de Dallas, y Mario Chalmers, por parte de Miami, quienes se convirtieron en los héroes inesperados del segundo acto, el primero gracias a sus internadas en la zona y el segundo por su gran acierto desde el triple. Todo quedaba por decidir al descanso, con un partido igualadísimo y que se presentaba totalmente abierto en sus segundos 24 minutos, con mínima renta favorable a Dallas (44-43).

Al dar comienzo el tercer cuarto, llegó la sorpresa inesperada por todos. Los Mavericks salieron a morder de vestuarios, y en un abrir y cerrar de ojos colocaron en el marcador un 51-43 a su favor, provocando el tiempo muerto de Erik Spoelstra. Miami mostró una gran efectividad tras los tiempos muertos durante todo el partido, y en esta ocasión también rentabilizó al máximo esa oportunidad, con Lebron James y Dwyane Wade, que se dejaba ver por vez primera, consiguiendo disminuir la ventaja de los de Texas en el luminoso. A pesar de todo, Dallas seguía mandando, con una brillante labor de sus jugadores interiores (mención especial a Brendan Haywood), que lograban sacar multitud de personales en la zona convertidas en puntos desde el tiro libre. Tras un nuevo tiempo muerto, y dos pérdidas de Dallas saldadas con dos recuperaciones que los hombres de Carlisle no aprovecharon, James volvió a poner por delante a los Heat desde el triple (59-60). Para finiquitar un cuarto sobresaliente del equipo local, de nuevo Lebron James puso de pie al respetable del American Airlines Arena, anotando un triple inverosímil desde más allá de los 8 metros sobre la bocina que indicaba el final del tercer período. Miami empezaba a marcar diferencias a pesar de su corta ventaja (61-65).

La igualdad volvió a aparecer con fuerza en el comienzo de los últimos 12 minutos de partido, con Miami manteniendo su dominio en el luminoso gracias a la actuación interior de Udonis Haslem, con dos canastas seguidas. Nowitzki seguía sin rendirse, pero ya se encontraba definitivamente muy solo para poder doblegar a unos Heat crecidos ante su afición, que conseguían la máxima renta del partido (69-75). En los momentos en los que Miami erraba, Dallas no castigaba esos errores, y lo acabaría pagando caro. Wade, que había entrado ya con fuerza en el transcurso del juego en el tercer cuarto, fue la clave de que su equipo abriera un agujero definitivo en el partido, con un 73-82 a falta de 03:06 para la conclusión. Los últimos minutos fueron una exhibición ofensiva de los locales, con mates y alley-oops incluidos. Así se llegó al final del primer partido de las Finales 2011 con un marcador favorable a Miami de 84-92.

La victoria heat se fraguó fundamentalmente en una segunda parte descomunal de los pupilos de Spoelstra, liderados por el Big Three y, dentro de éste, un fenomenal Dwyane Wade (22 puntos,10 rebotes, 6 asistencias) como jugador más destacado, con Lebron James (24 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias) y Chris Bosh (19 puntos, 9 rebotes) también sublimes. En Dallas, Nowitzki (27 puntos y 8 rebotes) tuvo muy poca ayuda de sus compañeros en los momentos de la verdad. El más digno de los secundarios de Dallas fue Marion (16 puntos y 10 rebotes), aunque desapareciera en la segunda mitad. Horrible noche para Jason Terry (12 puntos, pero 3-10 en tiros de campo), uno de los hombres a los que Dallas necesita como al comer si no quiere que esto sea un “Nowitzki contra Miami”.

Heat- Mavericks

92
84

Miami Heat (16+27+22+27): Bibby (-), Wade (22), Anthony (-), Bosh (19), James (24) -cinco inicial-, Howard (2), Miller (6), Haslem (7) y Chalmers (12).

Dallas Mavericks (17+27+17+23): Kidd (9), Stevenson (6), Chandler (9), Marion (16), Nowitzki (27) -cinco inicial-, Stojakovic (-), Terry (12), Haywood (3) y Barea (2).
Árbitros: Steve Javie, Mike Callahan, Bill Kennedy. No señalaron faltas técnicas. No hubo eliminados por personales.

Incidencias: Primer partido de las Finales del baloncesto profesional de la NBA que se disputó en el American Airlines Arena, de Miami, ante 20.003 espectadores.

El segundo partido de la serie se disputará esta madrugada a las 03:00 de la mañana (hora española) en el mismo escenario, el American Airlines Arena de Miami. Dallas debe intentar por todos los medios lograr una victoria en feudo visitante, ya que se ha demostrado que, si los Heat pueden sentenciar el anillo en su casa, lo harán sin paliativos. Irse con un 1-1 a Dallas sería un gran soporte anímico para los intereses del equipo representante de la Conferencia Oeste. Aun así, será una empresa complicada, aunque no imposible. De no conseguirse la victoria esta noche, las cosas se verán desde un peor prisma, mas recordemos que Miami ya remontó un 2-0 a Dallas con el factor cancha en contra en las Finales de 2006.

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