Cómo ser menos ‘The Special One’ que nunca en 5 sencillos pasos


Silencio es la palabra que mejor define los últimos días del técnico portugués José Mourinho al frente del Real Madrid. El máximo responsable deportivo del club de Concha Espina ha concluido su etapa sin hacer ruido. Una paradoja si se tiene en cuenta lo fuerte que ha pisado el luso desde que llegó a Madrid en junio de 2010, tanto en el terreno de juego como fuera de él. Nadie ha sido más protagonista que el ocupante del banquillo madridista en la Liga española.

¿Ha habido una sobreexposición a la figura de Mourinho? Sí. ¿Esto ha podido provocar un hastío generalizado? Posiblemente. ¿Era el momento de cortar por lo sano? La situación no se podría controlar durante mucho más tiempo, así que respuesta afirmativa otra vez.

El prácticamente autoproclamado mejor entrenador del mundo llegó al también autoproclamado mejor club futbolístico del planeta para hacer valer su condición. Era la aventura más ambiciosa de Mourinho hasta la fecha. Todo debía salir a pedir de boca, sin que ningún vagón se descarrilase en el tren hacia la gloria. Mas la ambición acabó desmidiéndose y tornó en despropósito. El portugués abandona la capital de España en horas bajas, con un aura menos especial que nunca. 5 factores pueden explicar la caída del mito, la transformación de héroe a villano, según mi juicio:

1. Títulos, pero no los suficientes

En estos últimos meses ha quedado muy claro cuál era el objetivo más anhelado del Real Madrid cuando contrató a Mourinho: la UEFA Champions League. El club blanco ha intentado presentar como aval las 3 semifinales consecutivas del equipo con el portugués al frente, pero no ha conseguido credibilidad suficiente. Una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España son un buen bagaje para cualquier técnico de clase media-alta, pero no para Mou, cuya imagen de ganador incontestable se ha visto perjudicada en Madrid. Listas y papeles varios mediante, el luso es consciente de que su palmarés no ha dejado huella en el Santiago Bernabéu (o al menos no tanta como el protagonista hubiera querido). Todos los ocupantes del banquillo del Madrid durante 3 temporadas a.M. (antes de Mourinho) presentan mejores números que él. 100 puntos y unos pocos récords son la visión subjetiva de un éxito que objetivamente no ha existido, aunque se diga lo contrario para moverse en el terreno de lo políticamente correcto.

¿Una o varias Champions hubieran mejorado la situación? Es verdad que los tonos grises se habrían aclarado un tanto, pero su desaparición habría sido otra historia.

ENTRENAMIENTO DEL INTER MILÁN

2. El personaje ganó al entrenador

Parece que está de moda jugar a esconder el verdadero yo tras una máscara, mostrar una personalidad arrolladora que desaparece cuando los focos se apagan y los flashes dejan de brillar. Mourinho puede dar buena cuenta de esta tendencia que tanto se ha desarrollado últimamente. Un gran estratega desde la banda que también es “el puto amo“, como diría aquél, ante los micrófonos. Un hombre que no se amedrenta ante nadie y que dice lo que piensa sin tapujos de ningún tipo. Un auténtico generador de titulares, portadas y editoriales.

Problema: cuando lo que pasa en la sala de prensa tiene más calado que lo que se dirime sobre el césped, algo falla. Está claro que el Mourinho polemista se impone al Mourinho entrenador de fútbol en términos de marketing y de personalidad. Como en todo, lo que vende es el sensacionalismo y el portugués ha generado ‘sangre’ a troche y moche. Nadie ha quedado a salvo de su dedo acusador: compañeros de banquillo, jugadores, árbitros, directivos, organizaciones benéficas e incluso el ojo de Tito. Sus cruzadas han llegado tan lejos que ya no se sabe dónde termina el profesional y dónde comienza la persona. Un peligro del que Mourinho no parece ser consciente.

A todas luces, el técnico de Setúbal ha empleado la atalaya del club más importante al que ha entrenado jamás para llevar su irreverencia hasta cotas que parecían inalcanzables y que han obviado toda deportividad en numerosas ocasiones. Se le ha permitido todo y quizá la solución llega demasiado tarde, pero hay que reconocer que Mourinho sí ha sido único en su especie en el campo de la polémica. Lamentablemente, se le recordará por su lado oscuro. Todo hay que decirlo: él lo ha querido así.

Mourinho_sala_prensa

3. Una institución venida a menos

A consecuencia de lo tratado en el anterior punto, el Real Madrid vive una crisis institucional única en su historia. La imagen del club se ha visto empañada por el desacato y una preocupante falta de humildad. Los valores que el Madrid decía representar en otro tiempo parecen perdidos y costará lo suyo recuperarlos para la causa. Sin duda, habrá un antes y un después de Mourinho.

Está realmente bien que el entrenador tenga total libertad para configurar el equipo como él crea conveniente. Está aún mejor que el mandamás del vestuario vista de Armani para así evitar que los jugadores practiquen el libre albedrío. Lo que es inadmisible es el hecho de que un técnico tenga poderes absolutos para hacer y deshacer a su antojo, para ser y parecer el auténtico presidente del Real Madrid. El dominio de Mourinho ha sido tan omnipotente que las debilidades de Florentino Pérez como gestor han quedado más al descubierto que nunca. Una marioneta, un presidente de paja controlado por Mou cuando y como quiso.

Un líder institucional firme jamás habría permitido que alguien inferior en el organigrama le superase en galones. Quizá Florentino Pérez abogue más por el negocio que por el fútbol, como siempre se ha temido. Mirar para otro lado cuando vienen mal dadas nunca es de recibo.

phpThumb_generated_thumbnailjpg

4. Vestuario unido… en contra del entrenador

Nadie ha sido indiscutible para Mourinho durante su reinado y las discrepancias han tenido a muchos y variados jugadores como protagonistas. Todos soportaban a Mou de cara a la galería, pero de puertas para adentro las tensiones eran crecientes. Ni siquiera los capitanes pudieron evitar ser devorados por la fiera. Paradójicamente, el ambiente enrarecido reforzó la unidad de la plantilla, que buscó el cumplimiento de sus objetivos haciendo la guerra por su cuenta. Dos años de aguante habían sido suficientes. El tercer año tenía que ser el último.

Un tercer año complicado, sin que nadie diera la cara por unos futbolistas abocados a una convivencia imposible con un entrenador también imposible. El desgaste ha sido patente y seguramente Mourinho no será el único culpable de la formación de bandos y del distanciamiento de posturas. Quizá con un nuevo entrenador al frente, los lobos dejen de ser corderos.

imagen-Mourinho_Casillas

5. De la aceptación al rechazo casi absoluto

La indiferencia es algo que no casa en absoluto con José Mourinho. O se le ama o se le odia, no hay término medio. El luso no se ha encontrado con el mismo apoyo que en anteriores clubs durante su estancia en Madrid. Ni los aficionados ni los medios de comunicación han logrado ponerse de acuerdo en las ventajas e inconvenientes del Mou madridista, aunque el hastío parece haberse impuesto en los últimos meses. La polémica que ha rodeado al ya exentrenador del Real Madrid desde su primer curso es un factor de peso para explicar esta tendencia al rechazo. El apoyo ha ido decreciendo desde su llegada hasta convertirse en lo inusual. El fútbol planteado por Mou tampoco debería calificarse de broma de mal gusto. Ese demérito corresponde en mayor medida a sus cuestionables acciones, las que verdaderamente le han llevado a la ruina deportiva en Madrid.

Mourinho levantó pasiones cuando llegó. Ahora lo que más levanta son frustraciones, tristezas e incluso en algunos casos odios. No hay mejor muestra de ello que los pitos, señal más inequívoca del desagrado, de una relación amor-odio que acabó con el más clamoroso de los divorcios.

-

PD: yo apoyé la venida de Mourinho durante los primeros días de vida de este blog, hace ya 3 años. Mi opinión no ha variado en cuanto a lo deportivo, ya que considero al luso como un técnico muy válido. No han llegado tantos títulos como se exigen siempre en el Real Madrid, santuario de la impaciencia en este ámbito, pero tampoco se ha jugado al fútbol de forma desastrosa. En cuanto a las actuaciones varias de Mou en estadios, salas de prensa y aparcamientos, creo que ha quedado muy clara mi postura a lo largo del post. El Real Madrid ha tenido a su mayor enemigo en casa, sobre todo durante la temporada que finalizó ayer.

 

FOTOS: Liga Fútbol, As, Defensa Central, La República y Fútbol Sapiens.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s