El Sanedrín de Muchodeportivo: Final Four de la Euroliga


A nuestro Sanedrín le toca analizar en esta ocasión la gran traca final de temporada de la Euroliga de baloncesto: la Final Four de Milán. El espectáculo está asegurado con cuatro equipos (Real Madrid, FC Barcelona, CSKA de Moscú y Maccabi Tel-Aviv) con un objetivo: la ansiada Copa de Europa. Así vemos las cosas un servidor y nuestras firmas invitadas.

Final Four

El autor

Esta Final Four bien podría denominarse, parafraseando a una conocida película humorística, “Tres favoritos muy favoritos… y un tapado muy tapado”. La calidad de las plantillas de Real Madrid, FC Barcelona y CSKA de Moscú es difícilmente comparable a la de un Maccabi Tel-Aviv resultón, pero que se encuentra un escalón por debajo de sus competidores. Ésta puede ser la principal baza a jugar por los israelitas: un factor sorpresa que podría transformar la eliminación a las primeras de cambio que vislumbran muchos en una final y quién sabe si en un título. Que se lo digan al Olympiacos, que de estas lides sabe un rato.

Si los macabeos quieren tocar la gloria, tendrán que hacer suyo el “partido a partido” tan de moda en el panorama futbolístico. Sólo así podrán derrotar a un temible pero aun así vulnerable CSKA en la primera semifinal. Los rublos no garantizan nada a una plantilla que ya se estrelló contra pronóstico las dos últimas temporadas y que vive en jaque en los últimos tiempos. Cuando un entrenador (llámese Ettore Messina en este caso) se declara incapaz de sacar más jugo a su plantilla, la señal no es lo que se dice muy positiva. Los nombres de los de Moscú deberían bastar para imponerse ante un conjunto de menor entidad en ese sentido, pero no en el plano colectivo. Si las individualidades se hacen con la batuta de la escuadra moscovita, la final puede esfumarse en un visto y no visto.

Más apasionante se presenta a priori el duelo español. De poco servirá a mi parecer lo sucedido en el intrascendente encuentro liguero del fin de semana pasado, más un sparring que algo digno de mención. Las sensaciones siguen estando del lado de un Real Madrid imperial esta temporada, con tres jugadores que deben ser capitales en busca de la novena Euroliga: el flamante MVP Sergio Rodríguez, Rudy Fernández y Nikola Mirotic. Si jugadores como Sergio Llull, Ioannis Bourousis o Felipe Reyes complementan a los espadas principales, todo será más fácil. Eso sí, cuidado con un favoritismo demasiado evidente para una plantilla llamada a ganarlo todo en el Jubileo continuo en que ha mutado la temporada para Laso y compañía.

Enfrente estará un Barcelona físico, recuperado para la causa y con un gran fondo de armario. Su temporada continental ha sido envidiable, con solvencia y escasas flaquezas. Todo apunta a que la semifinal contra el Madrid será un duelo sin parangón hasta el final, con las pizarras echando humo y los corazones al borde del infarto. Si así es, ganará una vez más el baloncesto. No obstante, mi apuesta es el Real Madrid tanto en este partido como en una hipotética final. Si este año no llega la Euroliga, ¿cuándo lo hará?

Guillermo Ortiz (JotDown, Cope)

Cuando una competición se juega a un partido es muy complicado establecer favoritismos. Si tres de los equipos son CSKA, Real Madrid y Barcelona, equipos con un enorme presupuesto, enormes jugadores y una competitividad establecida en los últimos años, la cosa se pone aún más complicada. En su contra –y a favor del Maccabi- juegan las dudas, los fantasmas de las pasadas Final Four: el Barcelona ha jugado esta competición 13 veces anteriormente para ganar solo 2 títulos, el CSKA viene de dos derrotas inesperadas contra Olympiakos cuando era máximo favorito al título y el Real Madrid, ausente durante demasiado tiempo de la élite europea, tiene que reponerse de la derrota en la final del año pasado después de venirse abajo incomprensiblemente en una horrible segunda mitad.

Con todo esto dicho, decir un nombre es imposible. El Maccabi es el que menos se juega y tendrá menos presión, además de visitar de nuevo el campo donde precisamente se ganó el pase a la Final Four. La profundidad de banquillo del CSKA de Moscú es inigualable, así como su presupuesto. El Real Madrid ha bordado el baloncesto durante toda la temporada y tiene a, probablemente, los tres mejores jugadores europeos fuera de la NBA: Sergio Rodríguez, Mirotic y Rudy Fernández. Por último, el Barcelona ha sido el mejor de la competición hasta ahora, ganando en pistas dificilísimas y liderando su grupo del Top 16 antes de deshacerse 3-0 del Galatasaray. ¿Quién ganará? Recuerden la última final importante, la de Copa de este año: todo se decidió con un tiro desde una esquina a falta de dos décimas. ¿Qué análisis se puede hacer de eso? Si nos gusta el baloncesto es precisamente porque es imprevisible.

Antonio Rodríguez (Cuadernos de Basket, Espacio Liga Endesa)

Si comenzamos por la semifinal española, debo confesar que una de las claves debería ser la aportación de Iannis Bourousis. Para este evento se le ha fichado y en él debe responder. Un pívot de su movilidad debe ser muy diferente a la tortura que sufrió en la final de la Euroliga pasada, cuando Spanoulis aprovechaba la indecisión y la lentitud de Mirza Begic, para aprovecharse en el bloqueo y continuación y sacar los defectos del pívot esloveno que fueron virtudes bien remarcadas durante la primera mitad. Y lo catalogo como importante, porque tal bloqueo y continuación, será el “abc” del F.C. Barcelona, en las figuras de Marcelinho Huertas y Ante Tomic, sobre cualquier otra jugada azulgrana. Es donde más daño hacen y lo saben. Es donde más herida causaron en la pasada final de la Copa del Rey y Pablo Laso debió jugar con la polivalencia y la rapidez de hombres como Felipe Reyes y Marcus Slaughter, para poder frenar tan martilleante jugada. Por ello, un paso adelante de Bourousis será decisivo para Pablo Laso en no tener que retocar los sistemas habituales de sus jugadores en defensa.

En los azulgranas, al margen del dueto ya mencionado, una de las piezas claves para intentar igualar la aportación exterior de jugadores como Sergio Rodríguez, Llull o Rudy Fernández, será Brad Oleson. Jugador con grandes actuaciones contra el Real Madrid, hombre que sabe frenar al tirador blanco -ya veremos en qué condiciones físicas- Jaycee Carroll. En la segunda mitad de competición, su protagonismo ha ido creciendo y de su acierto exterior vivirán los azulgranas, al que pedirán a Juan Carlos Navarro que eche el resto, a pesar de sus problemas físicos.

Por lo tanto, cómo parar el 2 x 2 azulgrana con Bourousis como principal artífice defensivo y el acierto de Brad Oleson, ante la notable aportación más que segura del “Chacho” Rodríguez y Rudy Fernández, intentando igualar números, serán las claves de tal enfrentamiento.

Favorito: F.C. Barcelona

Respecto a la otra semifinal, entre CsKA Moscú y Maccabi Tel Aviv, la profundidad de banquillo con la que cuenta Ettore Messina, será la que deberá decidir en su encuentro ante el equipo de David Blatt, quizás el conjunto más flojo de los cuatro en liza. El duelo entre Nenad Krstic y Sofoklis Schortsianitis será un buen termómetro bajo el aro. Me decanto más por la aportación del pívot serbio si saben jugar con él y lo utilizan (en esta temporada ha sido más decisivo que en campañas anteriores). La genialidad de Teodosic y la polivalencia de Viktor Khryapa debieran ser fundamentales en una presumible final. En la semifinal veo más lucimiento de tiradores abiertos.

Favorito: CSKA Moscú

Respecto a la final, si me tuviese que decantar por una, sería el F.C. Barcelona y el CSKA moscovita. Doy como campeón a los azulgranas, puesto que tengo la impresión de que los hombres de Xavi Pascual jugarán con más libertad, menos encorsetados que la presión sofocante que impone Messina a sus pupilos en este tipo de encuentros, que le han llevado a perder las últimas finales disputadas. La marcha que han tenido en este Top 16 los catalanes, así como incorporar a las rotaciones, teniendo roles muy definidos, a tipos como Pullen, Lampe, Papanikolau o Dorsey, les hacen, como poco, tener la misma profundidad que los rusos, y opino que más calidad y descaro para resolver en acciones individuales, lo que se prevé será un encuentro igualado.

Favorito: F.C. Barcelona

Lalo Alzueta (TVE, Cadena SER)

Llega la gran cita continental del basket. Milán será esta vez el escenario de la batalla entre los 4 mejores equipos de Europa. Este curso sin griegos, y obviamente sin el bicampeón Olympiacos defendiendo la corona. Hace 2 meses, nadie hubiese dudado en señalar el favoritismo del Real Madrid, que esta temporada ha deslumbrado en Europa y dominado en España (la liga más fuerte). Pero con una hoja de servicio tan inmaculada, cualquier bajón iba a generar dudas en los de Laso. Dudas que se acrecentaron en el playoff ante los griegos y en un rendimiento irregular de su juego interior en los últimos partidos.

No obstante, es la tercera Final Four en 4 años para los blancos y puede que la última de Mirotic en Europa antes de dar el salto a la NBA. Un proyecto construido para sacarse la espina de la final del año pasado. El estado de forma de Carroll y la producción de Mirotic, Llull, Rudy y el Chacho serán las claves que permitan al Madrid soñar con una novena que lleva buscando casi 20 años.

En el camino, de nuevo el Barça. El equipo más regular de Europa en la última década. Llega el Barça a Milán quizá en el mejor momento de la temporada. Tras un inicio irregular, Pascual, como en él es habitual, ha ido encajando las piezas de un roster de 14 jugadores de primer nivel. Hasta Lampe ha vuelvo a sumar para la causa. Esperanzador momento azulgrana que el año pasado se midieron al Madrid muy muy mermados. El Top16 azulgrana es para quitarse el sombrero.

La venganza puede ser este año, Oleson no sólo es recambio de Navarro, es solución en muchos casos. La Bomba llegará quizá falto de ritmo, pero mejor físicamente que en el pasado curso. Lorbek, Huertas, Tomic y Papanikolau deberán dar ese paso al frente que exigen las grandes citas. El Barça tiene todos los mimbres para reinar de nuevo. Las pocas dudas provienen de la rotación en el puesto de base, donde al equipo por momentos le cuesta carburar sin Marcelinho en pista.

Del clásico saldrá un finalista, y del Maccabi CSKA el otro. Lo mismo me como estas palabras, pero creo que pocas opciones tendrán los hebreos si todo marcha según el guión de la lógica. El mayor presupuesto de Europa. La mejor plantilla, un entrenador 4 veces campeón. Argumentos que parecen bastar para ver al CSKA en la Final. Sobre todo después del chasco de Londres donde el Olympiacos les pasó por encima (hubo hasta visita en el vestuario del propietario). David Blatt sabe de su inferioridad, y por eso confía en un partido extraño, en enmarañar el asunto para que en los rusos crezcan las dudas.

Un apunte, pese al talento de poco le servirá al CSKA tener a Weems, Teodosic, Krstic, Pargo y cía, si cada uno hace la guerra por su cuenta. Ante los macabeos, se las verán ante un equipo. Con sus limitaciones pero un equipo, que ha llegado a Milán sin nada que perder y un sueño que conquistar. La presión será del CSKA y el disfrute de todos los que amamos este bonito juego.

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