Siete retos para siete hermanos


Nuestros siete españoles en USA tienen objetivos muy distintos en la nueva temporada de la NBA, como luchar por el título, triunfar en un nuevo equipo o encajar en la liga. Te los cuento en este reportaje.

Pau Gasol: buscar el tercer anillo

 
Tras seis años con más luces que sombras en Los Angeles Lakers, el mejor exponente del baloncesto español aterriza en Chicago con hambre renovada de títulos. Dos anillos de campeón le parecen poco botín al mayor de los Gasol. No contento con unir su nombre al de Magic Johnson en la historia de los Lakers, Pau desea que ahora se le asocie a Michael Jordan al hablar de los Bulls. Allí ha llegado con la venia de su jugador franquicia, Derrick Rose, y del entrenador Tom Thibodeau, quienes por ahora no pueden estar más ilusionados con su rendimiento.

Por tanto, todo apunta a que Pau será un jugador muy importante para el devenir final de Chicago esta temporada. La edad ya no es la que fue, pero pocos ganan al español en lo que a motivación y profesionalismo se refiere. La pelea por el campeonato puede ser el mejor acicate para que el Pau Gasol de los mejores días vuelva a salir a relucir.

José Manuel Calderón: escapar del mal fario de los Knicks

 
El base extremeño no ha encontrado la estabilidad desde que salió de Toronto. Sus pasos por Detroit y Dallas fueron muy correctos, pero efímeros. Ahora Calderón tiene ante sí la enorme responsabilidad de hacerse valer en una de las plazas más comprometidas de toda la NBA: el Madison Square Garden de los New York Knicks. ‘Mr. Catering’ parte como teórico titular en su posición, pero tendrá que ser mejor director de juego que nunca para sobresalir en una franquicia abocada al desencanto en los últimos años.

El reto de llevar a los Knicks lo más lejos posible es mayúsculo aun con la compañía de una estrella de la NBA como Carmelo Anthony y grandes complementos como JR Smith o Amar’e Stoudemire. La paciencia será la mejor aliada de un Calde que tiene referencias de calidad suficientes para triunfar en la Gran Manzana. Si Phil Jackson le ha confiado la batuta del equipo en la pista, por algo será. El beneplácito de su entrenador, un Derek Fisher con pasado de sobra conocido como ‘uno’, también parece conquistado.

Serge Ibaka: consolidarse como tercero en discordia de los Thunder

 
El ala-pívot congoleño ha sufrido una gran evolución durante las últimas temporadas. A sus portentosas condiciones físicas, que le han convertido en uno de los mejores defensores de la liga, ha añadido unas cada vez más interesantes facultades ofensivas. Ibaka empieza a añadir el tiro de media-larga distancia a un rango de armas mortíferas entre las que ya se encontraba el tapón.

Cada vez es más evidente su enorme contribución al juego de Oklahoma, más en un inicio de curso plagado de lesiones y malos resultados. El paso al frente dado en las dos últimas temporadas por Ibaka debe seguir vigente este curso. Si Durant y Westbrook no están finos o sanos, debe ser Serge quien tome el papel de referente del equipo, como lo está haciendo. El objetivo no puede ser otro que continuar con una progresión cada vez más evidente y contundente. El Big Three también puede existir en los Thunder, aunque la situación no puede ser más desoladora en estos momentos.

Marc Gasol: capitanear a Memphis en la cancha y fuera de ella

 
Consolidado como uno de los mejores pívots de la competición, Marc Gasol debe aprender a convivir con el peso de ser el máximo referente de los Grizzlies, como lo fue su hermano. Los Playoffs son la meta de un equipo en el que el mediano de la familia conforma una pareja interior temible junto a Zach Randolph. Los balones más calientes pasarán por Gasol, que dictaminará buena parte de las opciones de grandeza de Memphis con su juego. Así se está demostrando en los primeros compases del curso, con Marc entre los aspirantes a hacerse con el premio a mejor jugador de la NBA.

El Oeste cada vez se asilvestra más, pero las cosas les irán bien a los de Tennessee si su líder dentro y fuera de la cancha se encuentra sano y a pleno rendimiento. Tanto en ataque como en defensa, un Marc al 100% es determinante. La expresión “Oh capitán, mi capitán” cobra más sentido que nunca en casos como el suyo. Hace tiempo que Marc Gasol dejó de ser “el hermano de” para hacerse un nombre propio en el baloncesto estadounidense.

Ricky Rubio: dirigir el talento joven de Minnesota

 
La marcha de Kevin Love ha supuesto un bajón de potencial importante para los Timberwolves. Uno de los pocos atisbos de ilusión en la franquicia se llama Andrew Wiggins, número uno del pasado Draft y flamante promesa de la liga. Ricky Rubio será su mejor cicerone tras haber resuelto su situación contractual con Minnesota.

Ricky reúne las cualidades idóneas para ser el líder de la nueva y joven manada de los Lobos. Su magia cuando él y un balón de baloncesto se juntan no tiene parangón. Suya será la responsabilidad de poner la primera piedra en el camino hacia el éxito de Minnesota. La empresa parece bastante complicada, pero el espectáculo está garantizado con Rubio de por medio.

Víctor Claver: encontrar su sitio en Portland y en la NBA

 
Quizá sea el reto más difícil de todos los que deben afrontar nuestros representantes en la NBA. El ex de Valencia Basket lleva dos temporadas inmerso en lo más profundo del banquillo de los Blazers y no parece que su situación vaya a mejorar de forma sustancial esta temporada.

Claver tendrá que capear el temporal como buenamente pueda en un equipo sobrado de aleros y ala-pívots, las dos posiciones donde más se prodiga. No sorprendería que el valenciano se viese involucrado en un traspaso a mitad de curso. Tampoco lo haría un posible retorno al baloncesto europeo, cuyas condiciones deportivas y económicas son mucho más favorables para el jugador en estos momentos.

Lo que está claro es que Claver no lo tiene nada fácil para convencer a todos, incluido él mismo, de que es digno de jugar en la NBA. Los precedentes no le favorecen y las toallas del banquillo le acompañan mucho más de lo que él querría. El final feliz se presume utópico.

Nikola Mirotic: ganarse un puesto en el potente juego interior de Chicago

 
A Niko le toca ratificar en el mejor escaparate posible todo lo demostrado en las filas del Real Madrid durante los últimos años. El ala-pívot montenegrino está causando sensación en sus primeros pasos con los Bulls, donde debe hacerse con minutos importantes en la rotación interior.

Muchos ojos estarán puestos en el éxito o fracaso de Mirotic en Estados Unidos. Es lo que tiene ser una de las grandes promesas del baloncesto europeo. La compañía de otro jugador español como Pau Gasol le vendrá bien a la hora de adaptarse al nuevo país y a las vicisitudes de la mejor liga del mundo.

El de Sant Boi será un espejo inmejorable en el que mirarse para ser importante en Chicago desde el minuto uno y por consiguiente para colarse entre los mejores novatos de la liga. Mirotic tiene talento de sobra para lograrlo y su posición de cuatro abierto cada vez está más en boga en una NBA que le ha recibido con los brazos abiertos.

Este artículo fue publicado en el número 8 de la revista MARCA Plus

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